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{"id":12119,"date":"2020-04-14T10:59:00","date_gmt":"2020-04-14T10:59:00","guid":{"rendered":"http:\/\/box5205.temp.domains\/~arinfoco\/barcelonaclassica\/correspondencias-musicales-ii-clara-schumann-y-johannes-brahms\/"},"modified":"2020-04-26T14:45:44","modified_gmt":"2020-04-26T14:45:44","slug":"correspondencias-musicales-ii-clara-schumann-y-johannes-brahms","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.barcelonaclasica.info\/es\/correspondencias-musicales-ii-clara-schumann-y-johannes-brahms\/","title":{"rendered":"Correspondencias musicales II: Clara Schumann y Johannes Brahms"},"content":{"rendered":"
La amistad entre Clara Schumann y Johannes Brahms<\/strong> siempre ha sido v\u00edctima de incansable especulaci\u00f3n. Esta, todav\u00eda actualmente, convierte en una rom\u00e1ntica y apasionada estima el afecto que los dos m\u00fasicos sintieron el uno por el otro, haciendo caso omiso a los profundos lazos personales y art\u00edsticos que hicieron realmente posible que la relaci\u00f3n entre Clara Schumann (n\u00e9e <\/em>Wieck) y Brahms durase 43 a\u00f1os, hasta la muerte de ella.  <\/div>\n
Eugenie Schumann, hija de Robert y Clara, recordaba en una biograf\u00eda de su padre el decisivo d\u00eda en que Brahms \u2014entonces ten\u00eda veinte a\u00f1os\u2014 llam\u00f3 al timbre de su casa: \u00ab[…] fue en 1853, el timbre son\u00f3 hacia el mediod\u00eda; corr\u00ed hacia fuera y, como hacen los ni\u00f1os, abr\u00ed la puerta. All\u00ed vi a un chico muy joven, atractivo, con el pelo largo y rubio. Pidi\u00f3 por mi padre, pero hab\u00eda salido con mi madre, le dije. Se aventur\u00f3 a preguntar cu\u00e1ndo podr\u00eda volver a venir.\u00bb Al d\u00eda siguiente, el joven Brahms fue recibido por Robert Schumann, que lo invit\u00f3 a tocar las composiciones propias que hab\u00eda tra\u00eddo. \u00abPor favor, espera un momento, tengo que avisar a mi mujer\u00bb, pidi\u00f3 Schumann tras o\u00edr unos pocos compases de la m\u00fasica de Brahms. \u00abMis padres\u00bb, dec\u00eda Eugenie, \u00abestaban de lo m\u00e1s excitados \u2014volv\u00edan a empezar una y otra vez y no pod\u00edan hablar de nada que no fuera el dotado joven visitante.\u00bb Este encuentro entre los tres m\u00fasicos les cambi\u00f3 la vida: para Robert Schumann, que se apresur\u00f3 a publicar la m\u00fasica del joven compositor y pianista, Brahms era \u00abel verdadero Ap\u00f3stol\u00bb de la m\u00fasica.\"\"
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\nEl 4 de marzo de 1854, el esposo de Clara fue internado en un hospital tras haberse lanzado al Rin en un intento de suicidio. A partir de este evento, la relaci\u00f3n entre ella y Brahms se fortaleci\u00f3, algo que podemos conocer especialmente gracias a su larga correspondencia (desde 1854 hasta 1896). Clara busc\u00f3 en un grupo de j\u00f3venes m\u00fasicos, en los que se encontraba tambi\u00e9n Joachim, apoyo moral y consuelo: fue, sin embargo, en Brahms \u2014el m\u00e1s joven y con mayor talento\u2014 en quien m\u00e1s se apoy\u00f3 de entre todos: en este sentido, es importante entender que este hecho se vio reforzado por la simple raz\u00f3n de que, al no tener un empleo regular, tambi\u00e9n era quien ten\u00eda m\u00e1s tiempo libre. Con veinti\u00fan a\u00f1os, Brahms volvi\u00f3 a D\u00fcsseldorf a casa de Schumann para convertirse en el sustituto de Robert: tom\u00f3 posesi\u00f3n del libro de cuentas de la casa \u2014controlaba los gastos con el mismo m\u00e9todo de quien hab\u00eda sido un meticuloso padre y marido\u2014, cuidaba los ni\u00f1os cuando Clara se iba de gira y visitaba regularmente a Robert en el hospital, haciendo de mensajero entre marido y mujer (Clara ten\u00eda prohibido por los m\u00e9dicos visitar su esposo). Los efectos que esta situaci\u00f3n tuvo sobre Johannes pueden verse en su correspondencia con ella: \u00abojal\u00e1 el m\u00e9dico me permitiera ayudarle o me utilizase como enfermero… As\u00ed podr\u00eda escribirte sobre Robert todos los d\u00edas, y podr\u00eda hablarle a \u00e9l de ti\u00bb. Sentir admiraci\u00f3n por Clara Schumann no era algo demasiado inaudito: en calidad de artista, ya hab\u00eda firmado composiciones propias (aunque desde que se hab\u00eda casado su producci\u00f3n hab\u00eda disminuido) y era una pianista de renombre \u2014hab\u00eda sido admirada por Paganini, y Liszt, Chopin y Mendelssohn le hab\u00edan dedicado sus obras\u2014; adem\u00e1s de su carrera profesional, sin embargo, hab\u00eda que reconocerle el m\u00e9rito de sacar adelante con sus propios ingresos una familia de 7 hijos. La adoraci\u00f3n del joven Brahms era evidente: \u00abestoy seguro de que no me preocupo ni la admiro m\u00e1s que la amo y estoy bajo su hechizo. A menudo me he contener forzosamente de abrazarla silenciosamente con un brazo \u2014no s\u00e9, me parece tan natural que dudo que ella no me entendiera. Creo que ya no podr\u00e9 amar otra chica soltera \u2014al menos me he olvidado de ellas. Mientras estas prometen el cielo, Clara nos lo muestra\u00bb, escrib\u00eda a su amigo Joachim en junio de 1854.
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\nLa libre expresi\u00f3n de estos sentimientos tan \u00edntimos preocuparon a Brahms \u2014temiendo su exposici\u00f3n o que fueran malentendidos\u2014 hasta el punto de que, en mayo de 1856, pidi\u00f3 a su remitente que, tras leer las cartas, las hiciera desaparecer. A Clara Schumann le debemos que se haya preservado hasta nuestros d\u00edas una parte considerable de su correspondencia: aunque accedi\u00f3 a la petici\u00f3n de Brahms, guard\u00f3 sus cartas preferidas y, cuando empez\u00f3 a quemar el resto, su hija Marie la detuvo a tiempo. El 29 de julio de ese mismo a\u00f1o, Robert Schumann muri\u00f3 en el hospital acompa\u00f1ado de su esposa. A partir de entonces, las misivas del joven Brahms disminuyeron en ardor, pero la amistad \u2014con los episodios de generosidad, estima, peleas y reconciliaciones pertinentes\u2014 continu\u00f3.
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\nEn el \u00e1mbito musical, Brahms ayud\u00f3 a Clara a editar la m\u00fasica de su marido, a la que se consagr\u00f3 despu\u00e9s de su muerte. Por su parte, ella lo presentaba a otros artistas y amigos influyentes, estrenaba su m\u00fasica en sus giras, escrib\u00eda a los editores para que publicaran su obra y lo acompa\u00f1aba, junto con Joachim, en sus conciertos. La m\u00fasica, el espacio para compartir tanto pensamiento como obra, era, sin duda, lo que m\u00e1s les un\u00eda: Clara Schumann pudo entender e interpretar la genialidad de Brahms cuando \u00e9ste todav\u00eda era joven y sus instintos y comprensi\u00f3n musicales lo alentaron y animaron a convertirse en el m\u00fasico que recordamos hoy en d\u00eda. El aprecio que Brahms ten\u00eda de su opini\u00f3n se ve en el hecho de que ella siempre fue la primera remitente de sus manuscritos: \u00abpuedes ser realmente cr\u00edtica; quiero que me digas especialmente qu\u00e9 te parece feo, aburrido, etc. \u00bb A Clara le encantaba su m\u00fasica: sobre la Sonata para viol\u00edn en Sol Mayor, op. 78<\/em>, le dijo que aunque \u00abquiz\u00e1s muchos otros podr\u00edan entenderla y hablar mejor de ella, nadie puede sentirla tanto como yo \u2014los m\u00e1s profundos y tiernos rincones de mi alma vibran con esta m\u00fasica\u00bb. Brahms valoraba su profesionalidad y experiencia, su sensibilidad musical, y respetaba su trabajo tanto como int\u00e9rprete como compositora: \u00absi no<\/em> te gusta la sonata [op. 108] cuando la toques en casa, no te molestes en tocarla con Joachim y devu\u00e9lvemela. \u00bb Un total de trece obras de Brahms fueron dedicadas a Clara Schumann, incluida su Sonata para piano, op. 2<\/em>, compuesta s\u00f3lo dos meses despu\u00e9s de haberse conocido.
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\nBrahms tambi\u00e9n era asesorado por la infatigable pianista en asuntos financieros con toda familiaridad. El 6 de mayo de 1867, por ejemplo, le informaba de que \u00abte he comprado tres acciones en el Ferrocarril del Rin en Colonia por 750 t\u00e1leros… Me gustar\u00eda hab\u00e9rtelas comprado por valor de mil t\u00e1leros, pero no sab\u00eda si querr\u00edas que lo hiciera, dado que deber\u00eda haber pagado mil doscientos por ellas.\u00bb Schumann sab\u00eda c\u00f3mo hacer dinero \u2014llevaba haci\u00e9ndolo toda la vida\u2014 y, efectivamente, el valor de las acciones subi\u00f3 y ambos disfrutaron de un incremento del 10% de su valor. Con el tiempo, aunque es cierto que Brahms nunca dej\u00f3 de pedirle consejo en cuanto a sus composiciones, los roles empezaron a cambiar. Clara empez\u00f3 a pedirle consejo sobre sus hijos, y hablaba con \u00e9l sin vacilar sobre sus problemas personales y de salud. A pesar de ser una persona muy ocupada, Johannes Brahms nunca dej\u00f3 de escucharla y darle consejos.\"\"
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\nToda amistad, sin embargo, y especialmente una tan duradera como \u00e9sta, est\u00e1 sujeta a momentos de tensi\u00f3n. En 1891 parec\u00eda irremediable una separaci\u00f3n entre ambos, a ra\u00edz de una discusi\u00f3n originada a partir de la publicaci\u00f3n de una versi\u00f3n temprana de la Cuarta sinfon\u00eda<\/em> de Robert Schumann. \u00abEs duro despu\u00e9s de cuarenta a\u00f1os de servicio fiel (o como quieras describir mi relaci\u00f3n contigo) ser considerado como nada m\u00e1s que una “mala experiencia”\u00bb le dijo Brahms en una carta el d\u00eda del 73\u00ba aniversario de Clara. A modo de reconciliaci\u00f3n, sin embargo, a\u00f1adi\u00f3: \u00abPermite a un pobre forastero que te diga que piensa en ti con la misma reverencia que lo ha hecho siempre y que desde el fondo de su coraz\u00f3n te desea \u2014a ti, la persona m\u00e1s preciada por a \u00e9l\u2014 una larga vida, el bien, y mucho amor. \u00a1Ay!, soy m\u00e1s desconocido para ti que nadie… Pero hoy tengo que repetirte de nuevo que t\u00fa y tu marido me disteis la experiencia m\u00e1s bonita de mi vida y represent\u00e1is los m\u00e1s grandes tesoros y los momentos m\u00e1s nobles de la misma.\u00bb Brahms era una persona falta de tacto y desconsiderada, algo que exasperaba Clara, ya que ve\u00eda que esto afectaba muy profundamente su relaci\u00f3n con los dem\u00e1s. Entre las posibles razones detr\u00e1s la groser\u00eda y brusquedad de Brahms hacia su amiga estaba el hecho de que a pesar de ser un miembro de su familia, no lo era. Como ya hab\u00eda expresado, la mejor experiencia de su vida hab\u00eda sido conocer a los Schumann, y anhelaba ser acogido en su familia \u2014como hermano, como esposo, como hijo. En una carta a Clara en 1896 destinada a consolarla por la enfermedad de su yerno lo expres\u00f3 sutilmente: \u00abEs la mayor y mejor suerte tener una familia y vivir en estrecha relaci\u00f3n con las personas que no s\u00f3lo est\u00e1n vinculadas a ti por sangre, sino que tambi\u00e9n son apreciadas y queridas. T\u00fa has disfrutado de esta bonita felicidad en todos los sentidos, pero s\u00e9 que lo has pagado profundamente con mucha ansiedad y dolor… Y a\u00fan as\u00ed, no querr\u00edas intercambiar el sitio con una persona que ya no puede experimentar estas cosas… Espero recibir de ti una misiva pronto para aliviar mi ansiedad.\u00bb
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\nClara Schumann, sin embargo, muri\u00f3 el 20 de mayo de ese mismo a\u00f1o. Despu\u00e9s de la muerte de Robert, ella hab\u00eda escrito a sus hijos: \u00abCasi no conocisteis a vuestro padre, erais demasiado peque\u00f1os para sentir profunda aflicci\u00f3n, por lo que tampoco me pod\u00edais dar ning\u00fan consuelo a lo que yo estaba sufriendo. Entonces lleg\u00f3 Johannes Brahms. Vuestro padre lo am\u00f3 y honr\u00f3 como no lo hizo a nadie excepto Joachim. Vino como un verdadero amigo, para compartir todo mi sufrimiento; fortaleci\u00f3 el coraz\u00f3n que amenazaba con romperse; inspir\u00f3 mi mente, alegr\u00f3 mis \u00e1nimos como pudo. En breves, era mi amigo en el sentido m\u00e1s pleno de la palabra.\u00bb El d\u00eda del funeral de Clara, Brahms dijo a sus amigos: \u00abHoy he enterrado la \u00fanica persona que he amado de verdad\u00bb. Once meses m\u00e1s tarde, \u00e9l tambi\u00e9n se fue para siempre.<\/p>\n

Foto 1: Dibujo de J. B. Laurens “Brahms en D\u00fcsseldorf en oto\u00f1o de 1853”.
\nFoto 2: Clara Schumann en 1857.<\/p>\n<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"

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