acf domain was triggered too early. This is usually an indicator for some code in the plugin or theme running too early. Translations should be loaded at the init action or later. Please see Debugging in WordPress for more information. (This message was added in version 6.7.0.) in /home1/arinfoco/public_html/website_49f85b7b/wp-includes/functions.php on line 6131WordPress database error: [Table 'arinfoco_barcelonaclassica_wordpress.wp_ppress_plans' doesn't exist]SELECT COUNT(id) FROM wp_ppress_plans WHERE status = 'true'
La pandemia del coronavirus ha obligado al mundo entero a afrontar la muerte. Lo hemos tenido que mirar cara a cara, d\u00eda tras d\u00eda, durante unos meses que han parecido a\u00f1os. Miles de personas han muerto a causa del virus. Por lo tanto, miles de familias han sentido, de primera mano, el peso de la muerte.<\/p>\n\n\n\n
A trav\u00e9s del g\u00e9nero musical de la misa de r\u00e9quiem, muchos compositores de diversas \u00e9pocas han osado hablar del final de la vida, canalizar el dolor del duelo y escarbar en la incertidumbre de la muerte. Mozart, Verdi, Brahms, Berlioz, Schumann, Faur\u00e9 y otros han intentado encontrar respuestas existenciales a partir de la composici\u00f3n musical del r\u00e9quiem, que parte del texto sacro pensado para la celebraci\u00f3n de la misa de los difuntos.<\/p>\n\n\n\n El r\u00e9quiem es la expresi\u00f3n de una b\u00fasqueda individual y profunda. Como dice el director de la Coral Universitat de les Illes Balears, Joan Company<\/strong>: “El r\u00e9quiem ser\u00e1 una m\u00fasica impregnada de un fuerte sentimiento subjetivo, y el elemento emocional y simbolista perseguir\u00e1 una sincera expresi\u00f3n dram\u00e1tica”. A continuaci\u00f3n, Company a\u00f1ade una cita de Shumann, que dec\u00eda que “un r\u00e9quiem es algo que uno compone para s\u00ed mismo”. Ahora bien, la fuerza de los grandes compositores radica, precisamente, en su capacidad para plasmar musicalmente algunas de las grandes cuestiones universales.<\/p>\n\n\n\n Por eso, en medio de la crisis del coronavirus, encontramos acertado recuperar un r\u00e9quiem especialmente brillante, que nace del “deseo de describir el final de la vida como un punto firme desde donde verla en retrospectiva y medir su significado”, seg\u00fan comenta el periodista musical Albert Torrens<\/strong>. Estamos hablando del R\u00e9quiem <\/em>de Anton\u00edn Dvo\u0159\u00e1k<\/strong>, estrenado en 1891 en el Festival Musical Trienal de Birmingham. Se trata de una obra de grandes dimensiones; dura m\u00e1s de una hora y media e implica un despliegue considerable, porque est\u00e1 compuesta para orquesta, coro y cantantes solistas.<\/p>\n\n\n\n El R\u00e9quiem <\/em>de Dvo\u0159\u00e1k es majestuoso y monumental. Al mismo tiempo, destaca por su car\u00e1cter \u00edntimo y reflexivo. Dvo\u0159\u00e1k lo compuso en base al texto de la misa de los difuntos, pero nunca lo concibi\u00f3 como una obra interpretable en ceremonias lit\u00fargicas. Diferentes salas de conciertos la han acogido a lo largo de los siglos XX y XXI, aunque, debido a sus grandes dimensiones, es una obra relativamente poco interpretada en p\u00fablico. La Orquesta Sinf\u00f3nica de Barcelona y Nacional de Catalu\u00f1a<\/strong> (OBC), por ejemplo, no la toc\u00f3 hasta el 2018. Bajo la direcci\u00f3n de Kazushi Ono<\/strong>, la OBC la interpretar\u00eda para cerrar la temporada 2017-2018.<\/p>\n\n\n\n Aunque, en algunos pasajes, Dvo\u0159\u00e1k busca una cierta ligereza, el color dominante de la obra es oscuro y pesado. El R\u00e9quiem <\/em>se estructura en dos partes. La primera parte, en tono de si bemol menor, dura alrededor de una hora. Comienza con un ‘Requiem aeternam’ que, desde el principio, crea un ambiente de oscuridad. Las cuatro notas iniciales del ‘Requiem aeternam’ son un motivo que se repite en diferentes momentos de la obra. Despu\u00e9s de un ‘Graduale’ que deja intuir un poco de luz, llega un ‘Dies irae’ explosivo, lleno de fuerza. Esta primera parte se cierra con un consolador ‘Lacrimosa’, en el que se pide el descanso eterno de los muertos.<\/p>\n\n\n\n La segunda parte, en tono de fa mayor, es un poco m\u00e1s corta que la anterior. Justamente en el centro de esta segunda parte, encontramos el ‘Sanctus’, que es un momento clave de la misa de los difuntos para que supone una exaltaci\u00f3n convencida de la santidad de Dios. El R\u00e9quiem <\/em>culmina con un ‘Agnus Dei’ que acaba desembocando en la tonalidad principal de si bemol, en este caso mayor. Como en el ‘Lacrimosa’, en este \u00faltimo n\u00famero se ruega para el descanso de los muertos. Ahora, sin embargo, se trata de una oraci\u00f3n definitiva, que cierra el proceso de investigaci\u00f3n existencial que se despliega a lo largo de toda la obra.<\/p>\n\n\n\n Dvo\u0159\u00e1k compuso su obra en base al texto de la misa de los difuntos, pero nunca la concibi\u00f3 como una obra interpretable en ceremonias lit\u00fargicas.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n El R\u00e9quiem <\/em>de Dvo\u0159\u00e1k oscila entre la luz y la oscuridad, entre la vida y la muerte, entre la serenidad y la exaltaci\u00f3n, entre la rabia y la conformidad. Sin duda, se trata de una experiencia espiritual que nos ayuda a descubrir profundidades del alma y que nos puede servir para dar respuesta a muchas de las inquietudes que suscita una pandemia mundial.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":" La pandemia del coronavirus ha obligado al mundo entero a afrontar la muerte. Lo hemos tenido que mirar cara a cara, d\u00eda tras d\u00eda, durante unos meses que han parecido a\u00f1os. Miles de personas han muerto a causa del virus. Por lo tanto, miles de familias han sentido, de primera mano, el peso de la […]<\/p>","protected":false},"author":31,"featured_media":22000,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[255,269,254],"tags":[],"class_list":["post-21999","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-coral","category-reflexio","category-simfonica"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.barcelonaclasica.info\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21999","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.barcelonaclasica.info\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.barcelonaclasica.info\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.barcelonaclasica.info\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/31"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.barcelonaclasica.info\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=21999"}],"version-history":[{"count":9,"href":"https:\/\/www.barcelonaclasica.info\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21999\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":22013,"href":"https:\/\/www.barcelonaclasica.info\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21999\/revisions\/22013"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.barcelonaclasica.info\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/22000"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.barcelonaclasica.info\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=21999"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.barcelonaclasica.info\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=21999"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.barcelonaclasica.info\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=21999"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}

