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El Palau de la M\u00fasica Catalana acoger\u00e1 el pr\u00f3ximo mi\u00e9rcoles, 16 de septiembre de 2020 a las 21.00h<\/strong> la Sala de Conciertos, tres insignias musicales del Barroco europeo, una recopilaci\u00f3n de valses organizados en tres obras magnas de Johannes Brahms<\/strong> que nos transportan desde el punto m\u00e1s \u00e1lgido de la ilusi\u00f3n amorosa, donde todo es una celebraci\u00f3n a la vida, a los lugares m\u00e1s rec\u00f3nditos de la desesperaci\u00f3n y la soledad, del amor despu\u00e9s del amor, despu\u00e9s de la muerte del amor. Y los encargados de proporcionarnos este viaje de lujo son Marta Math\u00e9u<\/strong>, Gemma Coma-Alabert<\/strong>, David Alegret<\/strong> y Joan Mart\u00edn-Royo<\/strong>, cuatro nombres que no necesitan presentaci\u00f3n, con la colaboraci\u00f3n del Lied Festival Victoria de los \u00c1ngeles<\/strong>, conocido como a LIFE Victoria<\/strong>. En motivo de este c\u00e9lebre evento por el mundo musical catal\u00e1n en el escenario ambiguo y inestable despu\u00e9s de los meses de confinamiento por la Covid-19, los \u00abvalses amorosos\u00bb que se interpretar\u00e1n pr\u00f3ximamente abren las puertas a hablar de uno de los compositor barrocos m\u00e1s reconocidos de todos los tiempos.<\/p>\n\n\n\n El compositor rom\u00e1ntico de Hamburgo cre\u00f3 sus Liebeslieder Walzer<\/em> en el mismo a\u00f1o 1869 que compuso su famosa Rapsodia para contralto, coro masculino y orquesta op. 53<\/em>, estableciendo un choque de discursos opuestos entre ambas obras.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n Algunos cr\u00edticos de la literatura problematizan la relaci\u00f3n entre dos de las m\u00e1s reconocidas obras de William Shakespeare<\/strong>, Romeo y Julieta<\/em> (1595) y El sue\u00f1o de una noche de verano<\/em> (1595) \u2014ambas, al parecer, ideadas, redactadas y publicadas con mucha probabilidad el mismo a\u00f1o\u2014, porque es como si la mayor tragedia rom\u00e1ntica de Occidente quedara parodiada y ironitzada con el drama sobre la voluptuosidad del amor, el erotismo y el deseo vol\u00e1til de la comedia shakespeariana. Esto, sin embargo, no mina la verdad de la primera obra dram\u00e1tica, sino m\u00e1s bien al contrario. Le hace de espejo, de reflejo igual pero radialmente opuesto, le se\u00f1ala las sombras y los puntos de luz para que la comedia sea a\u00fan m\u00e1s c\u00f3mica y, por otra parte, la tragedia sea en su esencia m\u00e1s inexorable: la representaci\u00f3n de un mundo insensato, a merced de la furia indomable de los dioses, donde la compensaci\u00f3n o la justicia no tienen cabida, como definir\u00eda George Steiner<\/strong>. Igual que el mundo despu\u00e9s de la muerte de los dos j\u00f3venes amantes de Verona.<\/p>\n\n\n\n Es en este sentido que los Valses amorosos op. 52<\/strong><\/em> de Brahms parecen dialogar con los textos del dramaturgo brit\u00e1nico y adem\u00e1s en un doble movimiento de ida y vuelta: primero, porque el compositor rom\u00e1ntico de Hamburgo cre\u00f3 sus Liebeslieder Walzer<\/em> en el mismo a\u00f1o 1869 que compuso su famosa Rapsodia para contralto, coro masculino y orquesta op. 53<\/strong><\/em>, estableciendo un choque de discursos opuestos entre ambas obras. Mientras los primeros exaltan el amor a pesar de su imposibilidad en el plano terrenal, la rapsodia canta la desesperaci\u00f3n de un caminante \u2014el caminando constante de la poes\u00eda goethiana\u2014, que ha perdido el rumbo de la vida en un mundo que no cesa y que, por tanto, s\u00f3lo la resignaci\u00f3n ofrece consuelo. \u00abSu camino se pierde en la maleza. \/ Tras ellos los matorrales se cierran, \/ y la hierba se levanta de nuevo, \/ el erial la engulle \u00bb, dicen los primeros versos. Casi literalmente como Harold Bloom <\/strong>analiza el binomio shakespeariano, Brahms, en una carta del 5 de octubre del mismo a\u00f1o, dice a su editor Simrock que la rapsodia es \u00abel postludio- espejo a las canciones de amor op. 52 \u00bb.<\/p>\n\n\n\n Los \u00faltimos versos de la obra, \u00abLiebe, Lust un Leide<\/em>\u00bb se significan nuevamente mezclando la gram\u00e1tica de las canciones populares y tradicionales con la de la complejidad del pensamiento alem\u00e1n barroco.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n Por otra parte, porque los Valses amorosos<\/em> por si mismos ya re\u00fanen las coordenadas shakespearianas en su complejidad. Los textos de la composici\u00f3n musical, tomados de Georg Friedrich Daum<\/strong>, son poemas que se sintetizan en la m\u00e1xima \u00faltima de la obra \u00abLiebe, Lust un Leide<\/em>\u00bb. Es decir, \u00abAmor, Deseo y Pena\u00bb, que se significan mayoritariamente con voces ad libitum<\/em> y un piano a cuatro manos, mezclando la gram\u00e1tica de las canciones populares y tradicionales con la de la complejidad del pensamiento alem\u00e1n barroco. Como descubre el estudio de los diarios de Clara Schumann<\/strong> y el an\u00e1lisis de textos y comentarios de Brahms, el op. 53 es el fruto de saber que la tercera hija del matrimonio Schummann-Wieck, Julie Schumann<\/strong> \u2014a quien, por tanto, todo apunta a que est\u00e1n inspirados y dedicados los cantos de amor del op. 52\u2014 y se convertir\u00e1, a su vez, el regalo de boda que el compositor har\u00e1 a la pareja, adem\u00e1s de servir como b\u00e1lsamo para su amor perdido e imposible. De hecho, la denominaci\u00f3n de \u00abrapsodia\u00bb a esta obra parece que hace m\u00e1s referencia a la etimolog\u00eda de la palabra que por la tradici\u00f3n del g\u00e9nero musical. As\u00ed pues, la obra abarcar\u00e1, de nuevo, aquel mundo que se revelaba ind\u00f3mito despu\u00e9s de la muerte de los dos j\u00f3venes amantes de Verona, ahora personificando en el amor no correspondido entre Brahms y Julie Shumann.<\/p>\n\n\n\n Anteriormente, los textos de Daum tambi\u00e9n hab\u00edan servido como sustrato ling\u00fc\u00edstico y literario por el Waltzer<\/em> op. 39<\/strong>, una colecci\u00f3n de valses breves para piano creados en 1863 y publicados definitivamente en 1866. Y fueron, despu\u00e9s el espol\u00f3n principal del compositor para escribir Neue Liebeslieder<\/em> op. 62<\/strong> de 1871 \u2014en espa\u00f1ol, Nueve valses amorosos<\/em> op. 65\u2014, que aunque conservar el mismo formato que en el opus 52 a nivel textual, la m\u00fasica retoma el sentimiento de soledad y desenga\u00f1o amoroso de la rapsodia para trasladarlo al terreno acompasado del vals, para descarnar la pasi\u00f3n nominal del Esp\u00edritu inspirador de su obra, el responsable de \u00abiluminar las fuerzas internas del alma\u00bb, como \u00e9l mismo confesar\u00eda al cr\u00edtico de m\u00fasica estadounidense Arthur M. Abell<\/strong>. Y, adem\u00e1s, casi como si se Brahms hubiera trazado una maquinaria perfecta que no deja ning\u00fan hilo desatado, el \u00faltimo vals de esta obra recupera las palabras de Goethe a \u00abZum Schlu\u00df\u00bb \u2014\u00abConclusi\u00f3n\u00bb\u2014 que como Silvia Pujalte<\/a> explica, acaba siendo un recordatorio, \u00aba modo de ep\u00edlogo, que las musas no pueden curar las heridas infligidas por el amor, pero son las \u00fanicas que las pueden aliviar\u00bb. \u00abNo puede curar las heridas \/ vosotros que golpea Cupido, \/ pero el alivio s\u00f3lo viene, buenas musas, de vosotros\u00bb, dicen los versos finales del vals.<\/p>\n\n\n\n \u00abUno de los momentos m\u00e1s bonitos de las tres obras consagradas en el vals amoroso ‘no est\u00e1 a ritmo de vals’.\u00bb<\/p>John Alexander Fuller Maitland<\/cite><\/blockquote>\n\n\n\n Con estas palabras, por un lado, Brahms parece cerrar un c\u00edrculo impecable de referencias y confluencias, que lo llevaban desde Shakespeare a Dumer y a Goethe; y tambi\u00e9n desde la tradici\u00f3n popular de vales, que arraigaba con los L\u00e4ndler de Schubert \u2014y que Brahms conoc\u00eda excel\u00b7lentment\u2014 hasta la m\u00e1s sofisticaci\u00f3n musical que el pensamiento barroco del siglo XVIII augur\u00f3 y que la passacaglia<\/em> de este fragmento perfila perfectamente. Sino que, al mismo tiempo, el compositor de Hamburgo es capaz de consolidar el \u00abhacerse un nombre\u00bb en estos \u00faltimos compases. Precisamente porque, como el cr\u00edtico brit\u00e1nico John Alexander Fuller Maitland<\/strong> comenta, uno de los momentos m\u00e1s bonitos de las tres obras consagradas en el vals amoroso \u00abno est\u00e1 a ritmo de vals, es el ep\u00edlogo del segundo grupo del Neue Liebeslieder<\/em>, una magn\u00edfico texto a cuatro voces, con un estilo de acompa\u00f1amiento m\u00e1s suave que el del resto del conjunto.\u00bb Brahms transgrede la frontera del g\u00e9nero en el que se inscribe, del movimiento al que pertenece, de la historia personal en la que estaban inspiradas las obras. Y hace as\u00ed un corte en la historia de la m\u00fasica. Este pr\u00f3ximo mi\u00e9rcoles de septiembre pues los valses de Brahms resonar\u00e1n al aire, llenar\u00e1n el aire aquellas palabras de amor sublime, y las voces de los cuatro cantantes juntas \u2014excepci\u00f3n de aquellas canciones de car\u00e1cter m\u00e1s \u00edntimo, que lo har\u00e1n a una \u00fanica voz\u2014 rememorar\u00e1n as\u00ed lo universal de aquel amor que, despu\u00e9s de la muerte, s\u00f3lo puede permanecer en la m\u00fasica.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":" El Palau de la M\u00fasica Catalana acoger\u00e1 el pr\u00f3ximo mi\u00e9rcoles, 16 de septiembre de 2020 a las 21.00h la Sala de Conciertos, tres insignias musicales del Barroco europeo, una recopilaci\u00f3n de valses organizados en tres obras magnas de Johannes Brahms que nos transportan desde el punto m\u00e1s \u00e1lgido de la ilusi\u00f3n amorosa, donde todo es […]<\/p>","protected":false},"author":30,"featured_media":25629,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[252],"tags":[],"class_list":["post-25625","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-lied"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.barcelonaclasica.info\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25625","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.barcelonaclasica.info\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.barcelonaclasica.info\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.barcelonaclasica.info\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/30"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.barcelonaclasica.info\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25625"}],"version-history":[{"count":9,"href":"https:\/\/www.barcelonaclasica.info\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25625\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":25637,"href":"https:\/\/www.barcelonaclasica.info\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25625\/revisions\/25637"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.barcelonaclasica.info\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/25629"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.barcelonaclasica.info\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25625"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.barcelonaclasica.info\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25625"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.barcelonaclasica.info\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25625"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}