Notice: Function _load_textdomain_just_in_time was called incorrectly. Translation loading for the acf domain was triggered too early. This is usually an indicator for some code in the plugin or theme running too early. Translations should be loaded at the init action or later. Please see Debugging in WordPress for more information. (This message was added in version 6.7.0.) in /home1/arinfoco/public_html/website_49f85b7b/wp-includes/functions.php on line 6131

WordPress database error: [Table 'arinfoco_barcelonaclassica_wordpress.wp_ppress_plans' doesn't exist]
SELECT COUNT(id) FROM wp_ppress_plans WHERE status = 'true'

{"id":25697,"date":"2020-09-13T22:01:07","date_gmt":"2020-09-13T22:01:07","guid":{"rendered":"https:\/\/www.barcelonaclasica.info\/?p=25697"},"modified":"2020-09-13T22:01:09","modified_gmt":"2020-09-13T22:01:09","slug":"la-revolucio-comenca-amb-gershwin","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.barcelonaclasica.info\/es\/la-revolucio-comenca-amb-gershwin\/","title":{"rendered":"La revoluci\u00f3n empieza con Gershwin"},"content":{"rendered":"

Tal y como recog\u00eda William G. Hyland, “La Rhapsody<\/em>, naci\u00f3 como un prop\u00f3sito, no un plan”, con estas palabras describ\u00eda George Gershwin<\/strong> la idea disparatada que naci\u00f3 en unos momentos de elucubraci\u00f3n con su compa\u00f1ero Paul Whiteman<\/strong>. Una obra que, con una gestaci\u00f3n accidentada, consigui\u00f3 probar los l\u00edmites de la m\u00fasica jazz en las grandes salas de conciertos y de la m\u00fasica cl\u00e1sica, para acoger un estilo eminentemente popular.<\/p>\n\n\n\n

\"\"
George Gershwin en 1937 \/\/ Foto: Carl Van Vechten<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n

El 12 de febrero de 1924 se estrenaba en el Aeolian Hall de Nueva York la c\u00e9lebre Rhapsody in Blue<\/em>, inicialmente llamada An American Rhapsody,<\/em> en un concierto titulado An experiment in Modern Music<\/em> en manos del director de orquesta Paul Whiteman y su banda Palais Royal Orchestra. La obra no fue fruto de un trabajo compositivo extenso ni de un planeamiento estructural de gran vuelo. George Gershwin, como buen artista de jazz, viv\u00eda en una rutina poco rutinaria. Despu\u00e9s de aquel primer prop\u00f3sito inicial con Whiteman, al compositor se le pas\u00f3 totalmente por alto aquel proyecto. No fue hasta que, tres semanas antes del concierto, incr\u00e9dulo, Gershwin vio anunciado el estreno de su obra cuando ni siquiera hab\u00eda escrito una sola nota. Con una composici\u00f3n incompleta, el creador se present\u00f3 en la premi\u00e8re <\/em>improvisando grandes fragmentos de los solos de piano que \u00e9l interpretaba. La primera versi\u00f3n de la obra estaba pensada para dos pianos, pero se arregl\u00f3 y orquest\u00f3 en dos partes para que se interpretara con el piano de Gershwin y la orquesta de Whiteman.<\/p>\n\n\n\n

Una improvisaci\u00f3n, fruto de una necesidad, que fue lo que justamente transform\u00f3 aquella pieza en una obra \u00fanica, fresca y virtuosa. Este “experimento” supuso toda una acci\u00f3n revolucionaria en la \u00e9poca, no s\u00f3lo a nivel musical, tambi\u00e9n social.<\/p>\n\n\n\n

“El experimento supuso toda una acci\u00f3n revolucionaria en la \u00e9poca, no s\u00f3lo a nivel musical, tambi\u00e9n social”<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n

Tras el fin de la Primera Guerra Mundial en 1918, la sociedad americana se hab\u00eda adentrado en una vor\u00e1gine de crecimiento econ\u00f3mico y demogr\u00e1fico. Con una poblaci\u00f3n que hab\u00eda tenido que involucrarse en diversos conflictos b\u00e9licos, en las calles de Nueva York se respiraba ganas de querer pasarlo bien. La poblaci\u00f3n afroamericana era cada vez m\u00e1s importante y las calles y bares se llenaban de un nuevo g\u00e9nero llamado jazz.<\/p>\n\n\n\n

\"\"
Paul Whiteman, en el medio y de pie, y su orquesta<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n

Los music\u00f3logos americanos Jeffrey Melnick y Jeffrey Magee coinciden en que en aquella \u00e9poca el jazz no se consideraba como un g\u00e9nero convencional “sino una colecci\u00f3n de diversos estilos musicales de origen afroamericano”. En una \u00e9poca con una gran diferencia social entre colectivos incluir el ragtime<\/em>, el stridepiano <\/em>de Harlem, el blues, la t\u00e9cnica de los pianistas que tocaban fragmentos de canciones a las discogr\u00e1ficas \u2026 la sensaci\u00f3n jazz\u00edstica, en definitiva, al ritmo, color y armon\u00eda de una rapsodia cl\u00e1sica supon\u00eda un \u00e9xito total al prop\u00f3sito de Gershwin y Whiteman. No estaba demasiado visto combinar, por ejemplo, el ritornello<\/em>, t\u00edpico del barroco y el ritmo del tren que el compositor cog\u00eda para ir de Nueva York a Boston.<\/p>\n\n\n\n

A diferencia de muchos compositores de m\u00fasica orquestal de la \u00e9poca, Gershwin no viv\u00eda en la burbuja de las clases acomodadas, los recitales de cl\u00e1sica y de la vida glamurosa. En palabras de Arnold Shoenberg, Gershwin era un hombre que “vive en la m\u00fasica y lo expresa todo, de forma seria o no, profunda o superficial, a trav\u00e9s de su m\u00fasica, que es su lenguaje nativo”.<\/p>\n\n\n\n

“La m\u00fasica es su lenguaje nativo”<\/p>Arnold Shoenberg sobre Gershwin<\/cite><\/blockquote>\n\n\n\n

Nacido en 1898 en una familia de ascendencia jud\u00eda y rusa, en sus primeros a\u00f1os de vida mostr\u00f3 una indiferencia absoluta en el mundo de la m\u00fasica. No es hasta que cumpli\u00f3 12 a\u00f1os que su familia adquiri\u00f3 un piano para su hermano Ira, un instrumento que George termin\u00f3 tocando m\u00e1s que \u00e9l. El joven artista qued\u00f3 fascinado por el arte que se respiraba en la Nueva York de los a\u00f1os 1910. Espoleado por su mentor y maestro Charles Hambitzer, se introduce en las primeras salas de conciertos de m\u00fasica cl\u00e1sica que, gracias a su intuici\u00f3n arm\u00f3nica, memoria musical e improvisaci\u00f3n, reproduc\u00eda su piano a la vuelta de las actuaciones que presenciaba. Su presencia en el mundo de la m\u00fasica pop fue aumentando a medida que Gershwin llegaba a su mayor\u00eda de edad que fue cuando se adentr\u00f3 en el mundo de las productoras de m\u00fasica popular.<\/p>\n\n\n\n

El joven compositor, por lo tanto, se sumerg\u00eda con Rhapsody in Blue <\/em>en un mundo en el que era un extra\u00f1o con un curr\u00edculum bastante inusual. Este perfil tan at\u00edpico permiti\u00f3 incorporar una bocanada de aire fresco en una m\u00fasica cl\u00e1sica americana que buscaba su propia identidad.<\/p>\n\n\n\n

La obra es un reflejo del llamado sue\u00f1o americano, de la creaci\u00f3n de una nueva m\u00fasica tradicional americana basada en las aportaciones afroamericanas, de la tradici\u00f3n europea y de las clases migrantes m\u00e1s humildes. De hecho, en algunos pasajes de la rapsodia se pueden llegar a apreciar influencias de la m\u00fasica jud\u00eda.<\/p>\n\n\n\n

La innovaci\u00f3n es fruto de combinar lo desconocido con el riesgo. Un artista puede elucubrar durante horas y horas sobre c\u00f3mo conseguir una obra diferente, que cambie el panorama musical. Sin embargo, el cambio no llega a trav\u00e9s de reproducir lo ya creado, se consigue a trav\u00e9s de elementos novedosos y que han tenido poca experimentaci\u00f3n. Este cambio de paradigma no pod\u00eda llegar por parte de alguien que no tuviera el perfil de Gershwin, lleno de juventud y que se hab\u00eda movido dentro de la escena jazz\u00edstica, un mundo pr\u00e1cticamente desconocido para los compositores cl\u00e1sicos de la \u00e9poca.<\/p>\n\n\n\n

El valor hist\u00f3rico de Rhapsody in Blue <\/em>genera gran consenso actualmente. Un prestigio que ha tenido que hacerse su lugar en la historia despu\u00e9s de iniciarse con una cr\u00edtica poco fervorosa. Leonard Bernstein dijo a\u00f1os m\u00e1s tarde del estreno que esta rapsodia no era una “composici\u00f3n del todo” a pesar de tener unos temas fabulosos. Justamente el hecho de sobresalir en ese experimento y conseguir llevar el jazz a sus l\u00edmites es lo que hizo que se creara pol\u00e9mica a su alrededor. Cr\u00edticos como Oscar Thompson consideraban que “jazzificar” la cl\u00e1sica destru\u00eda la belleza original de este g\u00e9nero propio de las clases m\u00e1s opulentas. Otras figuras como Duke Ellington, consideraban que era mejor mantener el jazz en su fuerza inicial. Con obras como las de Gershwin y orquestas como Paul Whiteman hab\u00eda surgido un sentimiento que el jazz se desvirtuaba con la sofisticaci\u00f3n de la cl\u00e1sica. Tambi\u00e9n pod\u00eda parecer que desaparec\u00eda uno de los elementos m\u00e1s importantes del jazz: las ra\u00edces afroamericanas. Al mundo cl\u00e1sico del centro de Europa le costaba entender que, con creaciones como la Rhapsody<\/em>, la cultura de los negros estaba cambiando la m\u00fasica americana.<\/p>\n\n\n\n

\"\"
El director y pianista Duke Ellington \/\/ Photo: Michael Ochs Archives\/Getty Images <\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n

Parte de esta cr\u00edtica pod\u00eda llegar a ser justificada con el hecho de que la composici\u00f3n se basara en la estructura de la improvisaci\u00f3n. Lo que inicialmente puede parecer una virtud a la hora de dar una impresi\u00f3n fresca y renovadora, acaba convirtiendo la obra en una composici\u00f3n sin demasiado crecimiento ni progresi\u00f3n tem\u00e1tica. Esto se debe a que, en el mundo de la improvisaci\u00f3n, a menudo prima la capacidad del artista de crear en el momento unas notas que encajen perfectamente con el resto de la obra que no su complejidad y evoluci\u00f3n arm\u00f3nica o mel\u00f3dica. Dos visiones que, lejos de ser antag\u00f3nicas, son interdependientes.<\/p>\n\n\n\n

“A Europa le costaba entender que, con creaciones como la Rhapsody<\/em>, la cultura de los negros estaba cambiando la m\u00fasica americana”<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n

Con los cambios en tendencias estil\u00edsticas a lo largo de los a\u00f1os, esta cr\u00edtica compositiva ha terminado quedando desfasada. Gershwin, de hecho, lleg\u00f3 a decir “a veces lo que sale de mi piano me ha llegado a asustar”, una cautela compositiva que actualmente no tendr\u00eda sentido. El compositor consigue un equilibrio virtuoso entre talento y entrenamiento. El americano parte de una t\u00e9cnica poco trabajada pero que consigue dejar en segundo plano gracias a su madurez musical innata.<\/p>\n\n\n\n

En la contemporaneidad de cambios r\u00e1pidos y radicales, la sociedad necesita identificarse con unos referentes y sentir que forma parte de la colectividad del cambio. La cl\u00e1sica asume, poco a poco, que debe buscar formas de cumplir esta funci\u00f3n. El arte, liberador y humanizador, transforma perspectivas y nos reafirma como individuos. La revoluci\u00f3n social que necesitamos pasa por, como con Rhapsody in Blue<\/em>, reivindicar y revalorizar aquellas ideas expresivas que demasiado a menudo son invisibles. Hacer m\u00fasica de y para las clases m\u00e1s silenciadas, acercar otras realidades al recital de exuberancia de las clases m\u00e1s acomodadas. Tener la libertad de apropiarse de quince minutos para poder escuchar la Rhapsody in Blue<\/em> sin sometimiento al trabajo, a las preocupaciones, los pagos, abrir el agua caliente de la ducha y entonar las memorables melod\u00edas de la obra. Y si se llega a coronar la cima, conseguir crear tu propia rapsodia.<\/p>\n\n\n\n

Haga clic aqu\u00ed para escuchar la Rhapsody in Blue<\/em> de Gershwin interpretada por la Orquesta Filarm\u00f3nica Nacional de Eslovaquia bajo la batuta del checo Libor Pesek.<\/p>\n\n\n\n

\n