acf domain was triggered too early. This is usually an indicator for some code in the plugin or theme running too early. Translations should be loaded at the init action or later. Please see Debugging in WordPress for more information. (This message was added in version 6.7.0.) in /home1/arinfoco/public_html/website_49f85b7b/wp-includes/functions.php on line 6131WordPress database error: [Table 'arinfoco_barcelonaclassica_wordpress.wp_ppress_plans' doesn't exist]SELECT COUNT(id) FROM wp_ppress_plans WHERE status = 'true'
Error en la base de datos de WordPress: [Table 'arinfoco_barcelonaclassica_wordpress.wp_ppress_meta_data' doesn't exist]SELECT * FROM wp_ppress_meta_data WHERE meta_key = 'content_restrict_data'

El lunes 1 de abril el Gran Teatre del Liceu estrena por segunda vez la coproducción vista hace casi diez años de La Gioconda, una ópera relativamente poco conocida de un autor también poco conocido, al menos para el público general, Amilcare Ponchielli. El cast de lujo fue encabezado por Anna Pirozzi (Gioconda), María José Montiel (La Cieca), Gabriele Viviani (Barnaba), Dolora Zajick (Laura Adorno) y Brian Jagde (Enzo Grimaldo).
La coproducción del Gran Teatro del Liceu, el Teatro Real de Madrid y el Arena di Verona de la ópera “La Gioconda” volvió al teatro de la Rambla con un cast renovado para ofrecer el debut como Gioconda de Iréne Theorin, conocida por sus roles wagnerianos, sobre todo en la Ciudad Condal. Para alegría de algunos y tristeza de otros, Christina Scheppelmann, directora artística del Liceu, salió justo antes del inicio para informar de la enfermedad de la soprano y anunciar el debut de Anna Pirozzi en el rol protagonista. Poco sorprendentemente el teatro de la Rambla se tele-transportó al siglo XIX con una serie de comentarios, jadeos y onomatopeyas al más puro estilo turn-de-siecle bourgeois que pretendían dar muestra de los elevados sentimientos del público hacia un hecho objetivo y tan fuera de su alcance como era el caso..jpg)
El barítono Gabriele Vivari (Barnaba), malvado malvadísimo de la ópera, hizo una interpretación muy interesante del personaje e hizo gala de un timbre hermoso y una técnica fantástica; el tenor Brian Jagde (Enzo Grimaldo), que debutaba en el Liceu, estuvo a la altura del resto sin problemas a pesar de la pequeñez de su papel, y exhibió una voz potente y trabajada que, tristemente, tuvo que hacer pareja con la mezzosoprano Dolora Zajick (Laura Adorno), que a pesar de la buena forma vocal en que se encuentra, hacía de mal ver como Laura Adorno y cada vez que se movía en escena convertía en imprescindible el tenor que le hacía de supuesto amante.
