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El viernes día 29 de marzo el Auditorio de Barcelona se llenó de par en par para recibir un programa de lo más curioso. En un mismo escenario se congregó la OBC, bajo la batuta de Kazushi Ono, Gautier Capuçon como solista invitado y decenas de alumnos de primaria de la escuela Pepa Colomer del Prat de Llobregat.
En una sala llena de familiares y gente poco habituada a la sala de conciertos, empezó el concierto y se presentó el proyecto “Et toca a tu” de este año, protagonizado por la escuela Pepa Colomer, sus alumnos, maestros y la compositora Mariona Vila, a quien la OBC había encargado una pieza para el concierto en cuestión.
El proyecto participativo, organizado por el Auditori Apropa, contó con ukeleles, contrabajos, violines y un coro, todos ellos integrados en escena con la OBC, y como conjunto interpretaron la pieza “Gallo de fuego”, escrita por Mariona Vila. La pieza, producto de meses de trabajo y colaboraciones, fue un homenaje a la pieza que cerraría el programa de la velada, “el Pájaro de Fuego” de Igor Stravinsky y demostró una gran labor tanto por parte del personal docente como de la compositora, que tuvo que combinar el nivel de la orquesta con el de los alumnos de ciclo medio.
Tras la pausa fue el turno del violonchelista Gautier Capuçon, que interpretó el maravilloso concierto para violonchelo y orquesta en La menor, op. 129 de Robert Schumann. El director de la OBC pareció desaparecer durante la interpretación de Capuçon, que dirigió la orquesta desde el banquillo de solista. La orquesta queda relegada al telón de fondo durante la demostración virtuosa de Capuçon, que fue interpretada con un toque de chulería marca de la casa y con una técnica quizás demasiado forzada, con el arco junto al puente y un sonido casi metálico.