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La voz de las promesas: Mar Gimferrer – Barcelona Classica
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La voz de las promesas: Mar Gimferrer

La joven violonchelista, entre Austria y Cataluña

08-09-2020

“La música me llena. Y une a mucha gente. La música es gran parte de mi vida. No sé cómo explicar la sensación que tienes cuando haces música, cuando tocas. Poder dedicarse a la música es un regalo”. Mar Gimferrer Girbal (Girona, 2002) es una joven promesa del violonchelo. Comenzó a estudiar música en Girona: primero, en el Aula Musical, con el profesor Domènech Surroca; más adelante, en el Conservatorio de Música Isaac Albéniz, con el profesor Josep Bassal. Se graduó el año pasado en el Instituto Escuela Artístico Oriol Martorell, en Barcelona, y ahora estudia violonchelo en Feldkirch, en Austria. Con una mirada que transmite humildad y amor por el trabajo bien hecho, me habla de “la importancia de una buena mezcla de trabajo y talento”.

La violonchelista Mar Gimferrer Girbal. Foto: Toni Ricart Giró.

Hace un año y medio ganó el primer premio del Concurso BBVA de Música al Talento Individual. El tribunal de este concurso resaltó que la actuación de Gimferrer había sobresalido “por la búsqueda de la belleza”. En este sentido, Gimferrer confiesa que “más allá de la parte técnica, lo más importante es escuchar, estar muy pendiente de lo que suena, buscar siempre un sonido hermoso y rico, buscar colores diferentes”.

“El Premio BBVA fue una recompensa de los dos años de estudio en el Oriol Martorell, una manera bonita de cerrar la etapa en la que más crecí a nivel musical”, dice Gimferrer. El Oriol Martorell integra los estudios artísticos con los de primaria y secundaria. Por lo tanto, sus alumnos pueden dedicar muchas más horas a estudiar música. “Cuando estaba en Girona, no tenía mucho tiempo para tocar el violonchelo. Ir a hacer bachillerato en el Oriol Martorell fue la forma de saber si realmente la música me llena; me sirvió para ver que puedo llegar a dedicarme profesionalmente a la música. La música pide tiempo, y este instituto te lo da”, explica Gimferrer.

De este centro educativo, Gimferrer también destaca el ambiente. “Convives en un lugar en el que todo el mundo ama mucho la música. En mi clase éramos 24 y ahora todos estamos haciendo carrera de música. La música requiere mucho sacrificio. Yo decido hacer este sacrificio, porque lo siento recompensado cuando hago un concierto. Ahora bien, la gente que no conoce de primera mano este esfuerzo no lo valora tanto. En el Oriol Martorell, sabes que a todos les pasa lo mismo”, según la joven violonchelista. Gimferrer expresa su deseo de que en Cataluña se creen más centros como este, porque “para mucha gente que no es de Barcelona, resulta complicado montárselo para poder ir”.

El Oriol Martorell, además, abrió las puertas a la joven gerundense. En segundo de bachillerato, tuvo la oportunidad de tocar acompañada del Orfeó Català. Interpretaron Serenity, del compositor noruego Ola Gjeilo, una pieza para violonchelo solista y coro. “Fue un privilegio poder tocar esta obra con un coro tan importante y con tanta historia”, asegura. Gimferrer es consciente de que “en Cataluña, hay una gran tradición de violonchelistas” y reconoce que le gustaría poder decir algún día que ha formado parte de ella.

La joven violonchelista destaca también que se siente afortunada de haber tenido a Joan Antoni Pich como profesor durante los dos años que estudió en el Oriol Martorell. “Quiso presentarme muchos otros profesores. De hecho, durante estos dos años conocí a mi profesora actual, con quien ahora estoy estudiando en Austria”, exclama Gimferrer.

A continuación, explica que “irse fuera es siempre enriquecedor”, pero que ella “no quería hacerlo porque sí”. Para Gimferrer, “encontrar un buen profesor es esencial, sobre todo cuando empiezas la etapa superior de los estudios musicales”. Añade que “no sirve de nada ir a un lugar muy prestigioso si no conectas con tu profesor”. Cuando conoció a la violonchelista Beatriz Blanco, se “entendieron muy bien”. Blanco le propuso que hiciera las pruebas para ser alumna suya, en el Vorarlberger Landeskonservatorium, en Feldkirch. Se dio cuenta de que “era el momento y el lugar adecuados para marcharse”, y ahora ya hará un año que estudia en Austria.

“Con Beatriz Blanco, me siento muy cercana tanto a nivel musical como personal. Tengo tanta confianza con ella que puedo explicarle todo lo que me pasa por la cabeza cuando toco. Aprecio su acompañamiento personal”, comenta Gimferrer. También valora positivamente los profesores que “quieren apoyarte y quieren presentarte otros profesores”.

Gimferrer conoce, pues, los estudios musicales de dos países distintos. Tras vivir un año en Austria, ha podido constatar que allí “la música clásica se valora mucho más” y “los estudios musicales son algo mucho más típico”. A continuación, matiza su afirmación: “En Cataluña también se pueden hacer unos buenos estudios y hay centros excelentes, pero en Austria la música clásica recibe mucho más apoyo a nivel global”.

Otra ventaja de estudiar en Austria es, según Gimferrer, que “tienes muchas más puertas abiertas”. Ella, por ejemplo, vive en el estado de Vorarlberg, que está muy cerca de Suiza y hace frontera con Alemania. “Tienes todo el alrededor. Si hacen una masterclass interesante en uno de los países fronterizos, me planteo ir “, explica la gerundense.

Este curso pasado ganó dos concursos que le permitieron, respectivamente, tocar en directo en la radio de la región, la ORF, y hacer un concierto como violonchelo solista acompañada de la orquesta de su conservatorio.

En este sentido, la joven violonchelista tiene claro que quiere exprimir tanto como pueda estos años de estudio. “Quiero dar el máximo de mí. Todo depende de muchos factores. La suerte es uno. Hay que tener aspiraciones, pero creo que es importante avanzar paso a paso. De cara al futuro, me gustaría verme haciendo conciertos, pero no quiero ponerme metas lejanas”. Gimferrer prefiere centrarse en pequeños retos, a corto plazo, como, por ejemplo, dos masterclasses —con los violonchelistas Wolfgang Emanuel Schmidt y Kian Soltani, respectivamente— que tiene programadas el próximo año en la Academia Internacional de Liechtenstein.

“El mundo de la música clásica no es muy cerrado. Entiendo, sin embargo, que sea difícil conectar con la clásica si no te introduce a este mundo alguien que lo conozca bien”, reflexiona Gimferrer. Aunque reconoce que la pandemia del coronavirus ha afectado al sector, la joven gerundense cree que “el futuro de la clásica promete” y que “la generación de jóvenes intérpretes que empiezan a hacer conciertos es increíble”. Además, afirma que en el entorno de jóvenes músicos en el que ella se mueve “ha notado aprecio por la música y muchas ganas de hacer cosas”.

https://www.youtube.com/watch?v=_Jyh-uGWSf0&feature=youtu.be
Prelude Suite III, de Bach, interpretado por Mar Gimferrer.

Gimferrer enumera cuatro compositores que admira especialmente: Bach, que es “excepcional”; Beethoven, que “tiene cinco sonatas increíbles para violonchelo”; Mahler, que “llena las sinfonías de una forma extraordinaria, con una gran riqueza”, y Dvorák, que le atrae “sobre todo por su estilo, por sus melodías”. A continuación, Gimferrer explica que Dvorák tiene un concierto para violonchelo que es la meta suprema de muchos violonchelistas. “Aunque técnicamente ya podría llegar en algún momento de mi etapa de estudiante, prefiero no tocarlo hasta dentro de varios años. Me lo quiero guardar para tocarlo con la máxima madurez. No se trata sólo de tocar las notas, sino de poder llenar la pieza con todo lo que uno es capaz de dar”, asegura.


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  1. Al Contrari dice:

    (poesia) De primer, m’ha semblat que tenia la mirada d’un cec – aquesta manera vagament inquietant de no mirar enlloc. Després es veu clarament que mira la música – l’única manera possible d’escoltar-la.

    (prosa) Parla de Mahler: bé! (als violoncel·listes, Bach, Beethoven i Dvořák els porten «de sèrie»). Diu no sé què del so i els colors – les tonteries de sempre, les supersticions heretades… Però ja es veu, per la manera de tocar, que no hi perd gaire el temps, amb aquestes collonades, que va al gra… direkt an die Musik!

  2. M. Lluïsa Ferrer Martinez dice:

    Felicitats Mar!!!!!!! Estàs arribant molt lluny Gran violoncel. lista. Brillant curriculum! Jo només hi afegiria filla d. una mare també molt gran en el camp de la música que t, ha portat a seguir aquest camí Felicitats a les dues! M.