Notice: Function _load_textdomain_just_in_time was called incorrectly. Translation loading for the acf domain was triggered too early. This is usually an indicator for some code in the plugin or theme running too early. Translations should be loaded at the init action or later. Please see Debugging in WordPress for more information. (This message was added in version 6.7.0.) in /home1/arinfoco/public_html/website_49f85b7b/wp-includes/functions.php on line 6131

WordPress database error: [Table 'arinfoco_barcelonaclassica_wordpress.wp_ppress_plans' doesn't exist]
SELECT COUNT(id) FROM wp_ppress_plans WHERE status = 'true'

Error en la base de datos de WordPress: [Table 'arinfoco_barcelonaclassica_wordpress.wp_ppress_meta_data' doesn't exist]
SELECT * FROM wp_ppress_meta_data WHERE meta_key = 'content_restrict_data'

Las melodías contagiosas de Ennio Morricone – Barcelona Classica
Continguts

Las melodías contagiosas de Ennio Morricone

El compositor romano de bandas sonoras murió hace una semana a los 91 años

11-07-2020

“Yo, Ennio Morricone, estoy muerto. Lo anuncio a todos los amigos que siempre han estado cerca de mí y también a aquellos que están un poco lejos, a los que saludo con gran afecto. Es imposible nombrarlos a todos. […] Sólo hay una razón que me impulsa a saludar así a todos y a celebrar un funeral de forma privada: no quiero molestar”. El compositor cinematográfico Ennio Morricone, nacido en Roma en 1928, murió el lunes pasado. Un tiempo antes, escribió esta carta, en la que se despide con una discreción elegante y da gracias a las personas con las que ha compartido la vida.

El compositor Ennio Morricone.

“¿Quién no conoce a Ennio Morricone? Quién no ha visto La muerte tenía un precio o El bueno, el feo y el malo o Por un puñado de dólares o ha escuchado su música? Morricone es, hoy por hoy, el más popular y cotizado de los compositores de música para películas”. Así empezaba un artículo publicado el 26 de septiembre de 1971 en el periódico Los Sitios de Gerona. Tan solo diez años después de que firmara por primera vez toda la banda sonora de una película —El federal (1961), de Luciano Salce—, Morricone ya era uno de los compositores cinematográficos más reconocidos en todo el mundo.

La popularidad le llegó sobre todo a partir de su participación en las películas de spaghetti western, de Sergio Leone, y lo acompañó durante toda su carrera musical, que cuenta con más de 500 piezas. El nombre de Morricone se asocia con muchos títulos de películas, como La misión(1986), Cinema Paradiso (1988) y Sacco y Vanzetti (1971). Consiguió un Oscar honorífico en 2007 y el Oscar a la mejor banda sonora en 2016 por Los odiosos ocho (2015), de Quentin Tarantino.

La lista de obras musicales compuestas por Morricone es larga y destaca precisamente por su versatilidad. Morricone supo ponerse siempre al servicio de los directores de cine. Fue capaz de escuchar el ritmo narrativo de cada película. Supo descifrar la música idónea para cada escena, para cada imagen. El compositor romano se adaptaba a las necesidades de cada film y, por este motivo, probó muchos géneros musicales diferentes.

Morricone renovó la composición de bandas sonoras. En el libro Inseguendo quel suono. La mia musica, la mia vita, que es el resultado de una conversación con el compositor Alessandro De Rosa, Morricone comenta: “Si se escribe solo como dicta la costumbre, uno se olvida de investigar y perseguir la originalidad. Se tiende a lo contrario, te repites, vas a lo seguro. Te dejas atrapar exclusivamente por el oficio, por la tradición, por la mecánica de la rutina, por esa habilidad aprendida y ya aplicada de manera pasiva, te repites y nada más. En definitiva, diría que hacerse con un buen oficio es fundamental, pero siempre que te dejes el mismo espacio para la experimentación”.

La búsqueda constante de la originalidad llevó a Morricone a encontrar una voz propia. Cada obra tiene un color diferente, una textura nueva, pero todas están marcadas por el sello del compositor, que es fácilmente reconocible. También en Inseguendo quel suono, el compositor afirmó que “situaba la melodía original, la de la canción, siempre en el centro, con la idea de que el arreglo conservase su autonomía”.

Antes de dedicarse a la composición, Morricone hizo de trompetista y de arreglista. El ajedrez y la música eran sus grandes pasiones. Un mes antes de morir, el compositor recibió, junto con John Williams, el Premio Princesa de Asturias de las Artes.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *