Notice: Function _load_textdomain_just_in_time was called incorrectly. Translation loading for the acf domain was triggered too early. This is usually an indicator for some code in the plugin or theme running too early. Translations should be loaded at the init action or later. Please see Debugging in WordPress for more information. (This message was added in version 6.7.0.) in /home1/arinfoco/public_html/website_49f85b7b/wp-includes/functions.php on line 6131

WordPress database error: [Table 'arinfoco_barcelonaclassica_wordpress.wp_ppress_plans' doesn't exist]
SELECT COUNT(id) FROM wp_ppress_plans WHERE status = 'true'

Error en la base de datos de WordPress: [Table 'arinfoco_barcelonaclassica_wordpress.wp_ppress_meta_data' doesn't exist]
SELECT * FROM wp_ppress_meta_data WHERE meta_key = 'content_restrict_data'

La hora del jazz – Barcelona Classica
Jazz

La hora del jazz

El sector jazzístico catalán se reivindica en un contexto cada vez más complejo

30-04-2020

El jazz es conflicto y es compromiso y es nuevo cada vez. Cada noche se renueva totalmente. Y está muriendo. El mundo dice: “dejadlo morir. Ya ha tenido su momento de gloria “. Estas palabras eran las que utilizaba el protagonista de LaLaLand (2016) Sebastian Wilder, un músico emergente de Los Ángeles, para definir la realidad actual del jazz. Si bien es cierto que el género está en una renovación constante, está lejos de morir. Barcelona es el epicentro de un sector jazzístico muy potente extendido por toda Cataluña que, tras superar multitud de retos, ha conseguido reunir una gran cantera de jóvenes artistas.

La Sant Andreu Jazz Band en concierto en junio de 2017

Lejos quedan las noches de farándula en la Barcelona de los “locos” años veinte del siglo pasado. En aquellos tiempos la ciudad condal se erigió rápidamente como un referente en el Estado en la innovación estilística proveniente de la efervescente escena musical de EEUU. Ya en aquella época, se demostró la gran capacidad que tenía la sociedad barcelonesa y del resto del territorio por ser pionera, innovar e integrar nuevos estilos musicales como el swing o el foxtrot a las formaciones asentadas del momento. Las parejas, consolidadas en el mundo sardanístico, comenzaron a añadir bailes de salón americanos a sus actuaciones. En la plaza sardanas y por la noche, el casino, fiesta con la copla. Aparecieron las primeras bandas de jazz para actuar en los hoteles que acogían los invitados más selectos de la época en una capital con la mente puesta en la Exposición Universal de 1929. Ramon Evaristo capitaneó esta movida jazzística de la ciudad con su Orquesta royaltie. El grueso de nuevos músicos de todo el principado se vio truncado por la llegada de la dictadura fascista que veía estas influencias musicales como una incursión americana, poco propia del territorio. Tete Montoliu es un buen ejemplo. Renovador de la escuela jazzística barcelonesa, demostró su potencial internacional y el de los músicos de nuestro país.
Más allá de los hitos históricos, hay que ser consciente de que el panorama estilístico musical de la Cataluña de los últimos años es muy complejo. Cada vez hay géneros más diferentes, la electrónica invade grandes salas de fiesta que antes estaban dominadas por la música en directo, las grandes discográficas invierten grandes esfuerzos en estrellas pop que generan grandes beneficios económicos. En este contexto, el jazz tiene muchos escollos pero a la vez muchas posibilidades.

Tete Montoliu con Bobby Hutcherson

Ya lo dicen que la cuestión es adaptarse o morir. En sus inicios, el jazz recibió una multitud de críticas por parte del sector más conservador por su “poca seriedad”. La improvisación, el uso de nuevos instrumentos, una mayor libertad sonora y, porque no decirlo, el hecho de ser una música hecha por una minoría como la afroamericana, fue la punta de lanza de las críticas. Es esto, justamente, lo que hace único este estilo y lo que le está permitiendo perdurar en la actualidad.

La capacidad de adaptación del universo jazzístico ha logrado metas, como volver a poner el estilo en el centro de la vanguardia musical en varias ocasiones. El fenómeno de los años ochenta del acid jazz, que incorporaba recursos propios del funk o disco, renovó el sector en todo el planeta e integró muchos elementos sonoros de este género a la música pop-rock y el groove más electrónico. Siguiendo la misma influencia, géneros como el electroswing o el new wave synthpop están disfrutando de un gran éxito entre la población joven. Estos estilos híbridos familiarizan a un público poco acostumbrado al estilo jazzístico y la acercan a esta forma de concebir la música. En la música clásica, la incidencia no es nueva. Compositores como George Gershwin con Rhapsody in blue y An american in Paris y de más recientes como John Williams ejemplifican esta influencia. Más cerca de casa tenemos las bandas sonoras del catalán Carles Cases, ricas en influencia de las notas azules del jazz, la fusión estilística de Judith Neddermann y el sonido jamaicano de The Gramophone Allstars Big Band.

“El sector ha de abrir los brazos a la intromisión de músicos con poca formación”

El jazz, sin embargo, se ha intelectualizado. Las salas más populares donde frecuenta el mayor número de personas se han llenado de música grabada y tratada previamente. Y no es realmente jazz el jazz de fondo que se escucha a los chill-outs y las terrazas. Es música pregrabada, en un tercer plano y con una escucha absolutamente pasiva, cosa poco propia del jazz auténtico. Las bandas pop han invadido la mayor parte de los espacios donde sí se pone en valor la música en directo. Es, sin embargo, en este contexto, cuando un público más sensibilizado interesa por el sonido en directo y valora la magia de hacer una música que es diferente cada vez que se interpreta.

Es por este motivo que triunfan los festivales como El Festival Jazz Costa Brava de Palafrugell, el Festival Jazz Barcelona o El Festival Jazz Vic, que representan una asentada red de eventos alrededor de este estilo que atraen a miles de personas cada año. Si bien reúnen grandes profesionales de todo el mundo, la gran academización de los músicos ha llevado el jazz a ser demasiado a menudo algo de unos pocos intelectuales, se ha percibido como algo poco popular y con una residual participación espontánea al escenario por parte del público.

https://www.youtube.com/watch?v=qw36mScgnC4
Concierto al JazzSí Club, local vinculado al Taller de Músics que programa música en directo diariamente

Es cierto que las grandes discográficas se han dejado llevar por las grandes tendencias musicales y han dejado de apostar por ciertos perfiles de artistas. Y lo hacen con muy poco acierto ya que es posible volver a llevar música jazz en el mercado más mainstream. En 2011, Tony Bennett, el eterno rival de Sinatra, consiguió colocar por última vez una canción jazzística en las listas globales de éxitos musicales. Fue con Body And Soul en colaboración con Amy Winehouse. Sus discos de duetos con artistas del momento como Mariah Carey, Christina Aguilera, Marc Anthony y, con especial éxito, Lady Gaga, han conseguido volver a popularizar entre un sector del público canciones pop jazzísticas con todo el esplendor de la Big Band.

Para cubrir este vacío en la producción musical, a mediados de los años ochenta aparecieron en Cataluña pequeñas discográficas que apostaban por estos sonidos. De esta manera se consiguió seguir produciendo nueva música jazz y ofrecer una carrera discográfica propia a nuevos músicos emergentes del territorio.

La aparición del Taller de Músics en finales de los años 70 y el éxito de la Sant Andreu Jazzband son sólo algunos de los ingredientes que han permitido que ahora el sector disfrute de una excelente plantilla. Andrea Motis, Roger Mas, Marco Mezquida, Llibert Fortuny, Raynald Colom, Ignasi Terraza, la jovencísima Rita Payés … Todos ellos se enfrentan al reto de evitar el presagio que explicaba el protagonista de LaLaland al inicio de este artículo. Deben conseguir acercarse a la gente de entornos más humildes que desconocen la magia de este estilo, tienen que abrir los brazos a la intromisión de músicos con poca formación, deben convencer a propietarios de locales que el jazz lleva una fiesta única y actual.

Cataluña lo tiene todo para triunfar jazzísticamente, ahora sólo falta convencer a más gente. Para saber más sobre los grandes músicos de jazz y el mundo de este estilo musical en Cataluña haga click aquí.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *



Pau Requena
Redactor
@RequenaPau