acf domain was triggered too early. This is usually an indicator for some code in the plugin or theme running too early. Translations should be loaded at the init action or later. Please see Debugging in WordPress for more information. (This message was added in version 6.7.0.) in /home1/arinfoco/public_html/website_49f85b7b/wp-includes/functions.php on line 6131WordPress database error: [Table 'arinfoco_barcelonaclassica_wordpress.wp_ppress_plans' doesn't exist]SELECT COUNT(id) FROM wp_ppress_plans WHERE status = 'true'
Error en la base de datos de WordPress: [Table 'arinfoco_barcelonaclassica_wordpress.wp_ppress_meta_data' doesn't exist]SELECT * FROM wp_ppress_meta_data WHERE meta_key = 'content_restrict_data'
Ganador de los primeros premios de los concursos internacionales de Londres y de Hamburgo, el Cuarteto Casals se ha convertido uno de los cuartetos de cuerda más importantes de su generación y todo un referente en Cataluña y en el mundo. En su 39ª actuación dentro de esta valiente Schubertíada, la formación emocionó un público ansioso de volver a escuchar música en directo.

La Schubertíada llegaba el domingo al final de su edición con la convicción de un trabajo bien hecho a pesar de las dificultades. La lluvia de la tormenta previa al concierto dejaba paso a un hermoso y luminoso claro, metáfora de cómo el arte perdura a pesar de los tiempos convulsos.
El cuarteto no actuaba desde febrero y el primer movimiento de Haydn núm. 5 op. 33 fue tan emocionante para el público como para los intérpretes. El sonido nítido y amplio de las cuerdas resonando en la canónica de Vilabertran liberaba las emociones contenidas en los últimos meses a más de un oyente.
Los artistas sonreían y agradecían el hecho volver a estar en un escenario mientras interpretaban las primeras notas de un cuarteto que, con el apodo de “Wie geht es dir?” – “¿Cómo estás?” -, se convertía en una pieza perfecta para el ocasión, más humana y cercana que nunca. Escrito en 1871, fue compuesto por Haydn dentro del conjunto de los llamados “cuartetos rusos” dedicados a Pablo I de Rusia.
La música gozosa del primer movimiento dio paso al segundo movimiento con un Abel Tomás– violín I- muy expresivo, acompañado a la perfección por sus compañeros con un sonido equilibrado y atento al solista en todo momento. El aria en sol mayor recordaba el tema del oboe en “Che puro ciel” de Orfeo ed Euridice de Gluck. El Scherzo: Allegro danzada por sí solo, con buena percepción del tempo entre frases musicales y ejecutando los impulsos ternarios a la perfección. La fiesta acabó con un Finale: Allegretto” muy elegante, con intervenciones de violonchelo y viola seguras y perfectamente compenetradas con los dos violines.
La velocidad y la parte del arco en el que se interpreta es determinante en la transmisión del mensaje musical y el Cuarteto Casals ha dedicado mucho tiempo a intentar imitar al cien por cien. El principio del cuarteto n. 6 en fa menor op. 80 de Mendelssohn presentaba un inicio ejemplar para observarlo. La superposición de la entrada en forma de ataque de los cuatro instrumentos empezando por abajo se convertía en un trémolo piano que, a través de su dibujo melódico, perfilaba los primeros estados de alteración e inquietud. Y es que, debido a la muerte de su hermana Fanny, Mendelssohn compuso esta obra después de un tiempo difícil.
La expresividad marcada por el dolor y la desesperación del ser humano ante la muerte se pudo vislumbrar en toda la obra. Vera Martínez ejecutó todos los pasajes de violín de forma impecable, con precisión y seguridad. Paralelamente y, a pesar de la acústica de la sala, las voces medias fueron interpretadas con colores cambiantes de manera clara, a menudo difíciles de articular para violín II y violación Abel Tomás y Jonathan Brown respectivamente. Arnau Tomás al violonchelo sugería y se posicionaba en diferentes texturas para apoyar, anticipando lo que los compañeros necesitaban.

Cabe destacar, aunque ya es habitual, la afinación pulcra del cuarteto y la creciente libertad de los intérpretes dentro de un equilibrio trabajado a lo largo del tiempo; un proceso que sólo es posible gracias a la persistencia del trabajo y que, como el buen vino, se aprecia a lo largo de los años. Un final apoteósico despedía la formación que, después de unos aplausos efusivos, aún tuvo tiempo de ofrecer una cata de sus flamantes “Beethoven ‘s”. Cataluña es hoy tierra de cuartetos y seguro que la formación ha tenido mucho que ver. No olvidemos la suerte de que disfrutamos! No pierdan la oportunidad de asistir a la primera bienal de cuartetos de este año en L’Auditori de Barcelona.
